Breve Episcopal Ego protector tuus sum


Breve Episcopal
Ego protector tuus sum,
Concediendo armas heráldicas
Christhian Gabriel,
                                        Obispo
                                    
1.- Ego protector tuus sum, et merces tua magna erit nimis”[1], siendo nuestro Dios y Salvador nuestro escudo y fortaleza, el sacerdocio debe ser ejercido con la fe constante de quien nos guarda y nos fortalece.

La heráldica eclesiástica establece disposiciones correspondientes a las armas de un presbítero[2], así que las mismas leyes que rigen la heráldica secular, son válidas para su rama eclesiástica.

2.- Las armas podrán ser tomadas por el propio interesado o en su caso por concesión. A ti carísimo hijo Mauricio Parra Solís, Nos, con nuestra Autoridad Apostólica te concedemos las armas heráldicas siguientes: Escudo cortado. Primero de azur, tres flores de lis de oro puestas en faja. Segundo de gules, un sol de oro de siete rayos ondulados y siete más pequeños rectos cortado de azur con tres flor de lis de oro y gules con sol de oro de siete rayos. Timbrado con capelo de sable borla negra dos por uno. Divisa “Adveniat regnum tuum”
3.- La simbología es Cristo céntrica y Mariana, el azul representa a la Santísima Virgen María, la flor de lis representan a la Sagrada Familia-Jesús, María y José).

El rojo representa la sangre de los mártires de la fe sobre el cual brilla el Sol que nace de lo alto (Cfr. Lc 1-79) el mismo nuestro Divino Redentor Jesucristo. Los siete rayos son el símbolo de los siete sacramentos que el Jesús Nuestro Salvador instituye para la salvación del género humano y que se entregan por medio del sacerdote.

El lema es la petición escatológica contenida en la oración del Padre Nuestro que Jesús nos enseña (Mt 6-10) y que nos debe mantener en la espera vigilante, del reino de Dios.

Sin que obste nada en contrario, mandamos y establecemos que el presente breve surta sus plenos efectos el día de su firma y sea publicada en las actas oficiales episcopales así como en su versión electrónica en su oportunidad.
Dado en la memoria de Santa Cecilia, Virgen y Mártir a XXII de noviembre del annus Dominus de MMXIX, octavo de nuestro pontificado.

Ego Christhian Gabriel, Episcopus


[1] Gn 15,1
[2]Cfr. SS Pío X Motu proprio Inter multiplices cura​ del 21 de febrero de 1905

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